Ir al contenido principal

Sin ser

Tan fácil parece tener el rostro amable. Ser útil. Ser fiel. Ser.
Pareciera que la vida nos sonríe, nos complace, aparece la felicidad como un haz de luz que, sin pedir permiso, nos inunda de pasión. 
Escribir, leer, correr, soñar.
Tan fácil parece sentir la calma en el alma. Ser paciente, ser sincera, ser.
Si un suspiro eterno fuese un sueño, tantas mentes como cuerpos, pudiesen volar, sin más.
Como una mariposa allá en lo alto, como un pez en lo profundo del mar. Oler, caminar, estudiar, tan solo mirar.
Tan fácil parece cuidarte, amarte, mirarte, conocerte, enseñarte. Ser paciente, ser perseverante, ser.
Tu ser depende de mí y a veces siento que mi ser no tiene más fuerzas para crecer.


Comentarios

Entradas populares de este blog

El príncipe encantado (Cuento)

Había una vez un castillo gigante, muy gigante que lleno de colores en su interior, aguardaba la llegada de un príncipe encantado. Mientras nadie tocaba a su puerta, el castillo se preparaba cada día para ese gran momento, adornaba sus habitaciones con mucha imaginación y muchísimo color. Tenía 1500 habitaciones y 458 baños. 15 patios de ilusiones y 10 jardines de mariposas. Tambien había 5 piletas que se escondían entre los miles de árboles y puentes colgantes. El puente mayor tenía lucecitas de galletitas y flores de caramelos, y cada mañana se llenaba de preciosos pajaritos que revoloteaban y cantaban sin parar a su alrededor. Los perros se vestían de traje y galera plateados todos los días y se sentaban en la enorme puerta, de hierro de dulce de leche, a esperar, mientras leían cuentos fantásticos y comían tortas de chocolate. Las hadas del castillo trabajaban en todo momento, perfumando las alfombras, preparando dulces y chupetines para la llegada del príncipe. Así pasaban los día...

La hora

Si la ves, rondando por ahí, inundándote de miedo y rencor, si anda observando tu reflejo sobre el mar mientras hunde tu rostro en ese oleaje fugaz, si camina detrás tuyo, y te llama suavemente, si murmura tu nombre en penumbras, es porque te vino a buscar.

Temprana

Me tiemblan las piernas de una manera constante, como una locomotora a toda velocidad. Una mano se me congeló y la otra está a punto, prendo un cigarrillo y se me cae el encendedor sobre un charco de agua. Una tormenta atacó anoche la ciudad, los relámpagos entraban por la persiana cerrada completamente, los truenos me asustaban tanto que no podía dormir. Me levanté muy temprano hoy, dormí apenas 4 horas tan profundas que me desperté como si estuviera viviendo lo que estaba soñando. El cigarrillo se consumió sin que le diera una sola pitada, me quedé mirando la ventana del piso 7. Pasan 10 minutos, me prendo otro cigarrillo, comienzo a toser, mucho, más fuerte, tanto que me asusté y lo tiré, como si fuera una piedra con la que quisiera romper el vidrio de la ventana del piso 7. Camino de una punta a la otra, rápido para entrar en calor, al menos hasta que mis piernas dejen de temblar y corra la sangre por todo mi cuerpo. Necesito la respuesta ahora, no dentro de algunos minutos, ni hor...